Me maldijeron en este comunidad
de bienpensantes;
de olvidados por sus padres;
de dueños de Tierras Lejanas...
Me despojaron de las alhajas del querer.
Dispusieron frente a mí un ejército
de mariposas negras y dientes de león.
El abandono en la mañana temprana
del perdón.
La explosión del saber y del conocimiento
me descubrió construyendo el templo
del Raciocinio y de la Electricidad.
Sepultarán mis huesos con los de los ángeles caídos.
La diáspora de los ideales muertos
y la lucha contra el espíritu inmortal.
El duelo de la Razón y el Corazón
en el balcón de los humanos
sin esperanzas...

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