y tu espalda de violín oscuro.
Si no es este el contorno de tu cuerpo...
¿dónde estoy yo?
¿A dónde se fueron nuestros anhelos
y a dónde mi orgullo,
mi voz, mi valentía,
mis ganas de perseguirte?
No es otra piel la que me devolverá
al Infierno del olvido.
Sólo tú.
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