5.11.11

XXI


Si no me ha llevado la Parca aun,
deja que me derrumbe
en un río de nenúfares.

Déjame ser la Ofelia del siglo XXI,
deja reposar mis cabellos
sobre un nido de víboras,
trucos y tratos.

Recoge de este corazón hastiado
las sobras de carroña bienvenida.

Deja que sean ellas las que te guíen
como brújula dorada,
hacia lo más profundo de mi ser.

Gritaré, exclamaré más de una sandez
regada de absenta y de odio.
Me arrastraré por los laberintos
oscuros, de la noche más oscura.

Seguiré los pasos que me lleven a tu lecho,
de espirales
de ritmo acompasado,
con las notas de un canon
vivo.