15.2.12

Whitechapel



Soy... fibras de sangre
resbalando por la piel
inerte, marmórea,
de cada uno de las estatuas
que contempláis bajo la luna llena.

La cadencia silenciosa
del devenir victoriano
que pasea, sigilosamente,
de la mano de Virgilio.

Soy vida, soy rehén,
de los dioses del inframundo.

Soy la hija pródiga de Dios
en el subsuelo en el que me consumo;
la distancia de un cuchillo
entre los cuerpos
que sucumben a la pasión.

Dadme alas negras que me alcen como brazos,
y manos que me desnuden
tras las esquinas de algún
prostíbulo de alma palpitante.

La sombra de Jack the Ripper
cerniéndose sobre los doseles
de mi habitación...

La delgada línea que separa
la locura,
la esperanza,
y la desesperación,
de los amantes prohibidos.




Soy la puta que no quiso
arrancaros vuestro putrefacto corazón...


4.2.12

Pequeña




Hay un vacío enorme sin ti,
un silencio que mata
que lentamente recorre cada una
de mis venas.

Un vacío en tus rincones,
llenos, aun, de tu presencia.

Y el olor impregnado en tus mantas,
en el suelo, en cada partícula
del cielo de esta casa.

Aun siento ruidos alrededor,
pasitos de pequeña hada,
sobrevolando la imaginación.

Y es que te has ido sin irte,
de repente, como un soplo
de aire frío.

Pero, lo más curioso,
es que mi corazón cada día,
pesa más y más...

Será porque estarás escondida
en alguno de sus escondites,
jugando, corriendo, siendo feliz.

Y aun guardo en un pequeño cojín
tus juguetes, que duermen el sueño
de las emociones
cada noche, en mi habitación.


Porque te has ido sin irte,
pequeño trocito de mi amor...


Te quiero (02/02/2012)